Lo bueno de ser una Nannie es el hecho de poder pasar un día entre súper héroes y princesas. Yo, por ejemplo, el día de ayer luché contra el mal y salvé el mundo como tres veces junto al Hombre Araña y Yup Yup de Hi 5. Me tocó ser la mujer invisible de los 4 fantásticos y los tres tuvimos que unir fuerzas para poder derrotar al Dr. Octopus y así poder salvar al planeta tierra de la maldad. De nada, mundo.
Sin duda, fue una de las tardes más divertidas que he tenido como Cangura. Sé que la imaginación de los niños no tiene limites, pero no por eso deja de sorprenderme, sobre todo cuando un simple patio se convierte en la mejor guarida secreta que hayan visto en su vida y yo consigo hacerme invisible con tan solo taparme los ojos.
Y así, mientras nos divertíamos, aprendimos la importancia de trabajar en equipo. Eramos uno para todos y todos para uno. Incluso, cuando a mi me cayó una sustancia peligrosa que hizo que perdiera mis poderes, el Hombre Araña y Yup Yup fueron a buscar la cura que me ayudaría a recuperarlos.
Esa tarde nos divertimos un montón sin necesidad de tener una televisión, un video juego, algún celular o cualquier otra tecnología. Vaya ¡Ni siquiera teníamos una pelota! Pero la verdad es que no lo necesitábamos. Solo bastaba con nosotros tres y un montón de imaginación.
Nos encanta dejar que los canguritos echen a volar su imaginación, pero nosotras siempre vamos a estar ahí para ellos, cuidándolos mientras salvan el mundo.
