Todas las niñas son hermosas, por eso las llamamos princesas y cuando las vemos nuestros ojos se iluminan. Ellas sonríen, descubren y nos muestran como su carácter se va forjando día con día, pero ¿Estas cuidando o arriesgando su autoestima con tus mimos?
No es lo mismo decirle "eres la niña más bonita de tu escuela" que "PARA MÍ eres lo más hermoso".
Sí, si la comparas con otras niñas y le haces creer que no hay belleza igual, le recuerdas a diario que su mayor atractivo y cualidad es su belleza y tarde o temprano pasará que cuando alguien le diga bonita a otra niña, su lenguaje corporal, ropa o programación a compararse que aprendió de ti le harán sentir y pensar:
1.- Mamá es una mentirosa
2.- No soy bonita
2.- No soy bonita
Individualiza su belleza, refuerza su fortaleza, inteligencia, creatividad y amor. Las niñas están llenas de cualidades, no las empobrezcas haciéndolas creer que solo son bonitas. Su belleza la descubrirán mirándose al espejo, su compasión, humildad y gratitud no.
¡Las queremos tanto!
